sobre otras despedidas y demas percances

vienes, vas… saludas, te despides….
tomas el cafe de la mañana y mientras hablas de lo que te pasó en el día…
me quedo esperando por al tarde al almuerzo rutinario y sé que no llegaras,
camino como siempre las dos millas hacia el apartamento esperando encontrar una carta que nunca estará…

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