a medio sueño

amaneces en la mitad de tu sueño, tomas tu mano y la llevas hacia el rostro, vas y vienes en un intento por despertarte, por deshacerte de ese sueño matutino, giras sobre las sabanas, miras de reojo el televisor que usas como despertador y de pronto sin mayores meditaciones, te sientas, te levantas…
mientras, me quedo mirándote a punta de suspiros, amándote en las arrugitas ya olvidadas de las sabanas.

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