noche

despierto con un poco de jaqueca matutina, con un poco de cansancio por el trabajo de la oficina que aún no realizo, tratar de volver a ciertas rutinas es extraño cuando te acostumbras y aprendes a querer a otras. Alguien me pregunto que cómo estaba, sencillamente le dije -triste-, pero que extrañamente adentro muy adentro habia una pequeña sonrisa, por el sencillo hecho de ahora saber que vos estas por ahí en el mundo…
como los astronomos que se contentan con saber que algo muy lejos existe…

aunque como buen sueño infantil… ¿quien no soño alguna vez con ser astronauta?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *