La sonrisa de la abuela

parecía un poco desesperanzador el no volver a encontrar la sonrisa de la abuela, como esas cosas que uno tiende a dar por idas sin mas… pero hace poco en medio de unas flores de coco; una mujer con la misma mirada de la abuela me vendía un par de artesanías del choco, la encontré cuando buscaba la cinta para amarrar las flores. Ahora mas distante, mas lejana, pero con esa calidez en la cual me dejaba tentar por los abrazos.

al lado de mi cama hay ya una docena de flores de coco y una que otra sonrisa de una mujer que ya no esta y me despierta en las mañanas cuando estoy solo.

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