plumones y otras cosas de colores

y debe ser que en definitiva los colores me persiguen, porque alli estaban esos plumones, pequeñitos detras de la vitrina como implorando que los sacara del polvo y me los llevara dentro del morral. No dude mucho como en realidad hago con otras cosas y me los lleve hacia adentro, con ganas casi de comerlos a punta de hojas blancas; con ganas de ponerlos de ladito y hacerlos rodar por el escritorio.

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