y de pronto

de pronto, si que yo me hubiera dado cuenta, usted comenzó un silencio ensordecedor en el apatartamento; hoy decidí salir almorzar sin mas que mi propia compañía. Descubrí que otros también lo hacían, que todos teníamos paraguas, que preferimos la mesitas que sólo tenían dos puestos… extrañamente espero que llegue, aunque sé que no vendrá…

así pasa el día, sintiéndome un poco lejos de usted y un poco lejos de mi….

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