ambientadores y otros eventos de 36 minutos

El ambientador automático hace lo mismo que cualquier reloj con alarma, a diferencia de una alarma de sonido, este te provoca una molesta sensación en la nariz, te mueves en la silla e intentas taparte con tu camisa o cobija. Cierras los ojos fuertemente como si intentaras cerrar una puerta abierta de par en par. El curioso ambientador apenas lleva un par de días en la casa y cada 36 minutos te oigo, escucho y veo, a veces lo apagas y mientras lo haces veo tu sonrisa salirse brevemente y sin tu consentimiento. Luego te veo dormir, arropada con esa cobija morada, extendida, envuelta de la misma manera que te envuelve el aire. Me quedo a tu lado escuchando tus sueños, viendo el sube y baja de tu corazon… allí mientras duermes… te deja de importar el ambientador automático

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