aquel dia

Aquel día, me quede detrás tuyo. Observaba entonces el mundo enmarcado desde tu cuello; a veces me enfocaba en esa suave curvatura y el mundo borroso se me venía encima, otras veía al mundo con ese marco de piel borroso; cómo era de interesante pensarme deslizándome hacia abajo por tu cuello o quedarme sentado allí escribiendo.
visiones desde el otro lado de tu cuello.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *