Mañana….

el sol que entra desprevenido por los espacios entre las persianas, tocan las sabanas y se va desplazando por entre la cama… en un momento de silencio mi mundo se estrello entonces con ese otro mundo, ese sin nombre que sale cada mañana con ganas del no estar…
mi mundo de pequeños instantes paradisíacos a veces también es aplastado por ese otro en silencio…
y para no quedarme en ese silencio que sabe a hospitales y ambulancias con vino agrio, tomo la decisión de recordar una sonrisa…
de recordar que todo es un instante, un breve paréntesis en la nada y el todo.

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