lo cotidiano

es así que de pronto, sin saber, si tener un porqué, te veo desnuda al otro lado de las sabanas. ese territorio que lleva tu nombre, tus pensamientos envueltos en la mañana con sabor a tinto; tu cabello con la memoria de la noche, sutilmente enredado…
vos mirando la pared de mi cuarto…
silencio
ese silencio que huele a suspiros
ese silencio roto y quebrado con la mirada…

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