Lecturas, música y esas cosas que suceden…

De fondo escucho la banda sonora de “Eterno resplandor de una mente sin recuerdos”, al lado aun reposa un libro de Pamuk aun sin concluir, creo que tengo ahora una diferencia emocional con un personaje, no aguanto que tome ciertas decisiones; lo sigo leyendo con la esperanza que cambie de opinión aunque muy posiblemente no suceda. Luego vienen esos sonrientes recuerdos ahora ya lejanos, como si fueran un postre de este almuerzo lúdico. Finalmente dejo la meditadera que no me lleva a ningún lado, tomo mis libros, mi música y me dirijo hacia una casa cualquiera, a preparar un poco de tinto con panela (curiosamente no para tomármelo yo), salgo a esa no ciudad, a estar en otro estar…

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