Ahorros programados

Muy posiblemente esta vez tendré que quedarme con las ganas de verte, muy posiblemente pondré los abrazos en la cajita de cartón, tal vez las sonrisas te las empaque en el sobre de la chocolatina, porque por esas cosas de la vida, me la comí por el frío. Tal vez me guarde las miradas que te tenía y las ponga sobre el sofá azul del apartamento; tal vez le ponga pausa a las canciones con las que te esperaba…

Aunque todo podría cambiar y tome mi cajita de cartón, el sobre de la chocolatina, las sonrisas sobre el sofá, las ponga todas juntas en un barquito de papel, las despida y se vayan volando, porque al fin y al cabo… lo único que tengo para darte día tras día… son esas partes de mi que nacen al amanecer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *